Este miércoles, en la clínica CEMTRO de Madrid (a la que han seguido durante semanas todos los medios por ser el lugar en el que fallecía el ex presidente Adolfo Suárez) se operaba el que es considerado por muchos como el mejor jugador de pádel de la historia: Juan Martín Díaz, número uno del ranking Pádel Pro Tour (PPT) y del World Pádel Tour (WPT) junto a su compañero Fernando Belasteguín. Martín Díaz sufría una rotura crónica en la parte posterior del menisco interno, lo que llevaba tiempo ocasionándole dolores que le impedían competir al máximo nivel. Según las últimas informaciones la operación ha sido un sexito.

 

Pese a que en los primeros días el jugador ya podrá hacer una vida medianamente normal apoyando el pie, lo más probable es que tenga que guardar reposo durante una semana aproximadamente antes de comenzar con la rehabilitación, que debería llevarle a la plena funcionalidad de su pierna. Pudiendo volver a competir en un plazo de 6 a 8 semanas, según ha explicado el doctor Manuel Leyes Vence, médico que ha cuidado a algunas de las mejores apuestas de tenis del panorama nacional y quien ha dirigido la operación: una menistectomía mediante artroscopia que debería poner fin a los problemas del jugador argentino. Los médicos han querido destacar el estado satisfactorio del cartílago del jugador a pesar de que este lleva compitiendo bastante años (Martín Díaz nació en 175) a un nivel de los deportistas de élite.

 

Una lesión que, por otro lado, es bastante común entre los jugadores de pádel, debido a la continua flexión de las rodillas y los giros bruscos que pueden hacer que el menisco se pellizque entre los huesos (fémur y tibia) llegando a conseguir, en los casos más graves, la rotura del mismo.

 

Pese a todo, tanto médicos como jugador se muestran satisfechos con el resultado y esperan que pueda volver a las pistas en un período relativamente corto de tiempo.

 

En palabras del Galleguito a los medios:”Mi objetivo es comenzar desde el principio el circuito de PPT”. Obvio es que ganas al jugador no le faltan.